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Mimbre y ratán: su lado más chic

Hoy queremos hablar de mimbre y ratán de fibras naturales y de su lado más chic. Además, queremos romper (y esa es la verdadera intención de este post), los esquemas o la idea que tenemos de esta clase de muebles y vamos a vamos a trasladarlos de las terrazas al interior de nuestras casas, a los salones más clásicos que podamos imaginar o a los más contemporáneos.

Ambos son materiales de origen vegetal, aunque en la actualidad se fabrican incluso con materiales sintéticos.   El ratán proviene de una palmera trepadora denominada “palma de ratán” que crece literalmente pegada a otros árboles en el sur de China, India, Filipinas, Indonesia y África Occidental.

El mimbre procede de un arbusto de la familia de los sauces denominado Sálix que podemos encontrar en Brasil y Perú.

El mimbre es mucho más elástico y maleable que el ratán. Este último debe ser humedecido para conseguir darle forma, aun así, es mucho más resistente que el mimbre.  Si bien esta clase de muebles se inventaron en la época victoriana, en el momento en que llegaron a los mercados de Inglaterra y Estados Unidos (de hecho, el mimbre es uno de los métodos más antiguos que existen para fabricar muebles), nunca han dejado de estar vigentes y se adaptan a cualquier ambiente.

El término mimbre así mismo puede referirse a cualquier material tejido: ratán, caña, sauce y rafia mientras que el ratán se refiere a cualquier objeto elaborado única y exclusivamente con la planta de ratán.

«Yo misma, a veces, me confundo a la hora de diferenciarlos y en esta clase de muebles me encanta la mezcla entre mimbre y ratán a un mismo tiempo. Me gustan especialmente los juegos de sillas de estilo colonial … ya me veo retrocediendo en el tiempo sentada en una de ellas, en un victorian tea time, vestida de lino como si estuviera en el porche de una casa en Sudáfrica durante la puesta de sol» me cuenta Constance.

La técnica del mimbre tiene su origen en el Antiguo Egipto y con ella empezaron elaborando cestas. Tutankamon (1431-1323 a.C.) fue sepultado con varios muebles de mimbre, entre ellos una silla y un taburete. Los romanos se inspiraron en esta técnica para crear la suya propia.

En el norte de Europa empezaron a fabricar muebles de mimbre en el siglo XVII. En Holanda se utilizaban comúnmente para fabricar cunas de bebé, arcones, sillas bajas, sillas de portero y era considerado como un material sano y confortable. También era barato y una buena alternativa al precio de los muebles de madera. No por ello deja de ser cálido, acogedor y elegante.

El mueble de mimbre, tal y como lo conocemos hoy no llegó a Europa hasta la era victoriana (1837-1901). En un principio se empezaron a utilizar estos muebles en el Imperio Británico procedentes de las Indias Occidentales y a mediados del siglo XIX llegó a Estados Unidos. Dos compañías americanas, Wakefield y Heywood se dedicaron a producir mimbre durante varias décadas siguiendo el gusto de su clientela e inventando toda clase de máquina y herramientas para su fabricación

Anastasia Nikoláyevna Románova y su madre Alix de Hesse, Emperatriz Alejandra Fiódorovna de Rusia, descansando en butacas de mimbre en 1908. Fotografía vía Wikipedia.

Paulatinamente dejó de asociarse este tipo de mueble a la época victoriana (aunque Constance se empeñe en no perder esta época de vista) y a modernizarse.

Mies van Der Roes, por citar algún ejemplo, creó en 1927 la silla noll MR20 (1927) en colaboración con Lilly Reich. Por supuesto, utilizó mimbre en su elaboración:

«Y luego llegó Marella, una noble napolitana (Donna Marella Caracciolo Di Castagneto) delgada y elegante, con uno de los cuellos más hermosos que se han visto nunca y se casó en el año 1953 con Gianni Agnelli (presidente de Fiat).  Marella pasó el resto de su vida decorando sus casas, sola o en colaboración con otros famosos decoradores de aquella época,  que no eran pocas.  Se rodeó de los arquitectos, diseñadores y paisajistas más destacados para crear casas que se convirtieron en las más deseadas para realizar reportajes por los mejores fotógrafos de interiores del momento.

Fotografía vía www.gardenista.com

Existe un libro, del que ya he hablado en este blog (me fascina Marella y su punto de vista para decorar) magníficamente ilustrado, Marella Agnelli: The Last Swan, escrito por ella junto con con su sobrina Marella Caracciolo Chia, en el que podemos contemplar todas estas casas y obtener una visión más íntima de todas esas villas, apartamentos y jardines que son testigo de su (a mi juicio) magnífico sentido estético.

Casada con un señor extremadamente rico, Marella, no se consideraba una “mujer florero”, era una mujer cultivada (premisa fundamental para educar el gusto). Primero estudió dibujo y diseño teatral en la Académie Julian de París y luego transformó su actividad como modelo para el fotógrafo Erwin Blumenfeld por la de asistente de cámara. En en este libro (que seguro que muchos de nuestros lectores conocerán), y en todas estas casas, a poco que nos fijemos, abunda el mimbre… más bien está en todos lados.

Cuando se casó con Gianni en 1953, empezó a utilizar muebles de mimbre como una forma de aligerar Villar Perosa, una de las villas que poseía el matrimonio (quizá la más emblemática) situada cerca de Turín. Para ella el mimbre lograba suavizar los interiores opulentos del siglo XVIII de aquella casa, haciéndolos más confortables para una familia joven, y al mismo tiempo, respetando los muebles que ya existían en la casa.

Vamos a abrir la galería fotográfica con uno de los salones de su apartamento de Roma decorado enteramente con muebles de mimbre . Creo que no puede ser más acogedor y elegante:

Foto @Oberto Gili

Mimbre y jardín, mimbre y verano, mimbre y terraza parecen estar inherentemente ligados a la hora de clasificarlos. Marella, rompió ese convencionalismo utilizando continuamente mimbre en algunos de los interiores más sofisticados podamos contemplar.

Marella adquiría la mayoría de sus muebles de mimbre hechos a mano a Vittorio Bonacina, un fabricante que pertenecía a la tercera generación de artesanos de una empresa familiar fundada en 1889 cerca de Milán. Dos de sus colaboradores más cercanos, Renzo Mongiardino y el arquitecto y diseñador italiano Gae Aulenti, continuaron creando colecciones para la marca, que todavía están disponibles como la silla Francine de Franz Sartori:

 

Fotografía vía Archiexpo

la silla Astrea:

 

 

Fotografía vía Archiexpo

O el clásico sofá tradicional de ratán modelo Bourlon :

Fotografía vía Archiexpo

 

Foto © Eric Boman

Posiblemente,  donde logró la máxima sofisticación usando muebles de mimbre fuera en esta casa que adquirió en  Marrakech en 2003 después de la muerte de su esposo. Una colección de sillas Bonacina: las dos que vemos situadas frente a la chimenea son el modelo Violet (creo que es el que más me gusta) se complementan con esta magnífica cama con dosel italiano en su dormitorio de color rosa peonía. El resultado es mágico, sosegado, elegante y práctico, características harto difíciles de conjugar.

A continuación vamos a ver otro acogedor y elegante salón de esta casa de Marrakech :

Foto © Eric Boman

Esta casa situada en St. Moritz fue construida en 1900 por un arquitecto austríaco, Marella Agnelli y  Renzo Mongiardino se inspiraron en el movimiento secesionista de vienés para decorarla. Las paredes están adornadas con pinturas de Egon Schiele y Gustav Klimt y con respecto al mobiliario Marella siguió utilizando el mimbre mezclado con muebles de mayor factura:

Fotografía @Oberto Gili

Y aquí vamos a ver, no ya una rotura de convencionalismos, sino más bien un desafío decorativo en toda regla.  En los años 60, el matrimonio adquirió este apartamento en Roma que ocupaba un piso entero en un palacio del siglo XIX (el mismo que podemos contemplar en la primera fotografía de este post). Marella Agnelli se decidió por el diseñador y artista residente en Nueva York Ward Bennett para decorar esta casa.  Lo que más destacaría es este comedor, en principio tradicional, al que le añadieron un mural gigante del artista Pop Mario Schifano, y más de una docena de sillas de mimbre. Nunca hasta, ese momento, se había visto un comedor así en la ciudad de Roma. Nadie esperaba unos muebles tan humildes en un comedor tan esplendoroso y en definitiva; en un ambiente tan palaciego» me explica Constance, a quien le entusiasma hablarme de Marella:

Fotografía @Oberto Gili

Y despidiéndonos de Marella , vamos a contemplar dos comedores el primero pertenece en una casa de Milán de 1978, fue proyectado por Renzo Mongiardino y también hizo un uso similar con  de las sillas de mimbre:

Foto @Simon Upton

Y el segundo pertenece a una casa situada en Roma que podemos contemplar en el libro Renzo Mongiardino a Patinterly Visión editado por Mondadori:

Fotografía @Guido Taroni

«Mi admirado Oscar de la Renta, también hizo uso y abuso del mimbre tanto en el interior como en el exterior de su casa situada en República Dominica de la que apenas quedan fotos en condiciones. Aquí podemos apreciar un conjunto de sillas de ratán magnífico:

Fotografía vía Pinterest

«Otro ejemplo del uso del mimbre en el Château de Wideville, del siglo XVII situado a las afueras de París,  que pertenece al diseñador Valentino Garavani  1995. A Henri Samuel se le otorgó el honor de decorarlo:

Foto @Simon Watson

El mismo uso le dio a los muebles de mimbre, en su día, Hubert de Givenchy en el Château de Le Jonchet que combinó sabiamente junto a otros de Diego Giacometti» :

Fotografía vía Vanity Fair

Y ahora vamos a tratar de acercarnos un poco más a la actualidad (y a la realidad que es otra y muy diferente) y ver algunos ejemplos de lo que podemos adquirir en mimbre a día de hoy. Si bien es cierto que se fabrican muebles de mimbre sintéticos, nos encantan los de fibras naturales y a ser posible vintage.

En Atelier Vime situado en Vallabrègues (La Provenza) llevan más de 150 dedicándose a la fabricación artesanal del mimbre.  En el siglo XVIII este pueblo ya contaba con 450 tejedores entre sus 1800 habitantes.  El taller se instaló en 1878 en este caserón construido en 1730 para una familia de notables.  Hoy en día, en Atelier Vime en Vallabrègues podemos encontrar una enorme selección de objetos y muebles vintage en cestería, ratán o cuerda así como diseños de su propia colección:

A continuación vamos a ver un banco alargado de ratán de 1960:

Otro conjunto de sillas de ratán italianas de los años 60:

O este magnífico conjunto de sillas de ratán y estructura de metal que datan de 1960:

O esta sillería de cuerda de madera de haya y cáñamo tan sencilla como extraordinaria:

Y esta mesa de centro de ratán (mide 95 cms. de diámetro) que data de los años 60:


Desde 1950, empresa danesa Sika Design viene creado muebles hechos a mano, cálidos elegantes y naturales, nos encantan este sofá modelo Belladona:

y su Hanging Egg Chair:

Fundada en 1924 Svenks Tenn diseña el 80 por ciento de sus muebles. Nos encanta lo que hacen en mimbre y lo bien que fotografían sus productos:

 

Soane Britain situada en Pimlico Road fue fundada 1997. Sus muebles ses caracterizan por ser totalmente artesanales, y con un marcado estilo inglés. Nos gusta la silla Venus:

Fotografía vía House & Garden

su Rattan Sliper Chair

Fotografía vía www.markdsikes.com

su Lily Armchair que vamos a ver en dos versiones diferentes :

Fotografía vía www.markdsikes.com

Fotografía vía www.markdsikes.com

Y su Lily Dinning Chair:

 

Fotografía vía www.soane.com

Y nos despedimos con la elegante sencillez del mimbre. No sabemos si os han convencido o no nuestras propuestas, siempre estáis a tiempo de dejar vuestra opinión en los comentarios. Os deseamos un feliz fin de semana.

Nos vemos en la próxima entrada.

Si os ha gustado este artículo, os damos las gracias por compartir.

Fotografía Imagen destacada

Eric Boman

Este artículo tiene 3 comentarios

  1. tu estilo - look & chic

    Fabuloso post, como siempre no dejas de sorprenderme. Me encantan muebles de ratán, aportan al ambiente un toque elegante y acogedor.
    Besos

    • AllThatIsChic

      Gracias Tu estilo-look & chic. Creo que sí, que consiguen aunar esas dos condiciones, además de ser ligeros y confortables.

      Un abrazo, voy a ver tu página.

  2. retroyconencanto

    ¡Un sí rotundo al mimbre y al ratán para decorar el interior, Laura! Y, además, predicamos con el ejemplo pues ambas tenemos muebles y complementos, ¡y hasta una bicicleta!, de esos materiales en nuestras casas. Siempre nos ha gustado la calidez que proporcionan y lo bien que casan sus asientos con la tapicería. ¡Precioso post!

    Un beso enorme de las dos

    J&Y

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